¿Sabes quién fue el filósofo más conversador de la historia?
En el siglo 5 antes de Cristo un hombre pasea por el ágora de la ciudad griega de Atenas. Algunas personas lo saludan y pasan de largo, pero otras se detienen y entablan conversación. Dotado de una fina ironía y admirado y odiado al mismo tiempo, revela su interlocutor grandes verdades mediante el diálogo.
El filósofo más conservador de la historia fue Sócrates, quien vivió siglo 5 antes de Cristo en Atenas, no obstante, no conversaba por el simple placer de conversar, sino por la voluntad de revelar sus interlocutores grandes verdades a través del arte de la conversación. Su método, conocido como el nombre de <<mayéutica>> (Qué significa literalmente arte de ayudar a dar a luz), consistía en formular una pregunta al interlocutor, quién, a través del dialogo descubrir algunas verdad en su interior, por eso siempre decía: <<conócete a ti mismo>>. No obstante, está molesta superioridad a cabo por irritar a las autoridades, quienes le condenaron a muerte. Al llegar su hora, bebió serenamente una copa de un veneno letal, la cicuta, mientras hablaba con su discípulos.
El método de Sócrates
cuando Sócrates formulaba su preguntas, nunca lo hacía sin motivo. Para empezar, quería saber realmente qué opinaban los otros, púes creía que siempre podemos aprender de los demás. Pero, además, quería que los otros también aprendieran, en caso de que tuviera opiniones equivocadas. En lugar de contradecirlos de darles la solución correcta a las preguntas, es formulado otras preguntas y le daba ejemplos para que ellos mismos entendieran sus errores. Sócrates creía que, a través de este método, podría enseñar a sus conciudadanos a ser mejores personas, pues estaba convencido que nadie puede obrar mal cuando conocen la verdad.
Discípulos y enemigos
Con el tiempo, muchos jóvenes atenienses empezarán a buscar la compañía del filósofo para aprender de sus conversaciones. Sócrates lo recibió con amabilidad y no les pedía nada a cambio de instruirlos en su filosofía, pues creía que un filósofo debía ayudar desinteresadamente a los demás. Sin embargo, su fama despertó la envidia de otros filósofos, que se estaban quedando sin discípulos. En el año 399 antes de Cristo, sus enemigos lo acusaron ante los jueces de estar permitiendo con sus enseñanzas a la juventud de Atenas. Y los jueces decidieron condenarlo a muerte
Sólo sé que no sé nada
Que era el tema central de todas las conversaciones de Sócrates. Y su principal preocupación era que los atenienses encontrarán el camino hacia la virtud. Pero para el maestro nadie debía creer en sus opiniones era más valioso que la de los demás. Por ello, cuando le preguntan su opinión, siempre contesta con la misma célebre frase: << sólo sé que no sé nada>> .

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